El factor hoy aquí relevante es: la piel. ¿Sabíais que la piel de un bebé puede llegar a ser hasta un 60% más delgada que la de un adulto? Este hecho les hace más vulnerables a la absorción de polimeros y toxinas presentes en las prendas de vestir convencionales.

Nuestra piel cuenta con una gran barrera contra los microorganismos que nos rodean: el estrato córneo, la capa más externa de la epidermis y la más impermeable, la cual pese a ser muy delgada nos protege efectivamente frente a bacterias y virus.

¿Entonces por qué la piel de un niño o un bebé está menos protegida que la de un adulto? Por diversos motivos:

— El estrato córneo aún es muy fino y poco compacto. La piel de un bebé es de un 40 a un 60% más delgada que la de un adulto. Es decir, más absorción cuanto más joven es la piel.

— La defensora contra el sol, la melanina, está poco desarrollada.

Más vulnerabilidad frente a las reacciones oxigenativas de los radicales libres: moléculas que alteran las membranas celulares y atacan a las células.

En definitiva, se trata de una cierta “inmadurez cutánea” la que hace tan sensible y tan permeable la piel de los recién nacidos. Por esta razón es tan importante evitar exponerlos el máximo posible a las toxinas de los tejidos convencionales.

Des de Organic Cotton Colours nos preocupamos por proteger y mimar la piel desde que nacen, por ello en nuestra shop online encontrarás todo tipo de prendas para los más pequeñas. Hoy te presentamos el “arrullo“, una especie de confortable saco de dormir dónde se sentirán seguros y arropados, elaborado con algodón 100% orgánico certificado y sin tintes, de forma que la piel de tu bebé no estará en contacto con ningún tipo de toxina. Disponible en dos tallas: de 0 a 3 meses y de 3 a 6 meses.