Comenzamos un nuevo ciclo de post dedicados a todos aquellos tóxicos que no encontraréis en nuestro algodón orgánico OCCGuarantee. Creemos que es un tema extenso, interesante y queremos acercarlo un poco para hacerlo menos desconocido o incluso más conocido.

En primer lugar y para recapitular, cerca del 2,5% de la superficie terrestre consiste en campos de cultivo textil y solo éste representa el 25% de consumo de pesticidas a nivel mundial, convirtiendo a la industria de la moda en la segunda más contaminante del planeta por detrás del petróleo.

Sin embargo, aunque a nivel europeo se han establecido medidas para limitar algunas de las sustancias químicas más peligrosas, la escala de producción en masa de la industria textil y la deslocalización de las fábricas en países con legislaciones propias, provoca un gran descontrol sobre el uso y vertido de algunos químicos haciendo muy difícil un trabajo de regulación.

De este modo, hay un gran número de tóxicos presentes en las prendas de vestir no orgánicas con tienen efectos devastadores en el medio ambiente y consecuencias muy severas en nuestra salud. Estos tóxicos penetran en la tierra, volviéndola yerma, envenenan los ríos y mares de forma irreversible, contaminan el aire y llegan a causar enfermedades e incluso la muerte a los agricultores que trabajan dichas tierras.

¿Pero cuándo y cómo se introducen los tóxicos en los tejidos? Y, ¿de qué tóxicos estamos hablando?

Cuesta creer que nuestra ropa, esa ropa que vestimos tan a gusto y que tanto nos gusta, pueda llegar a estar llena de sustancias tan peligrosas e incluso cancerígenas. Pero es así. Los tóxicos comienzan a introducirse desde el cultivo, con los pesticidas, y continúan durante los tratamientos posteriores: hilado, tejeduría, desencolado, desengrasado, mercerización, blanqueo, tintado y estampación, acabados…

Una enorme cantidad de aditivos químicos es usada para producir lo que sería una tela acabada: descrudantes, detergentes, dispersantes, desencolantes, enzimáticos, suavizantes, fijadores, blanqueadores ópticos, etc…

Dicho esto, hoy os queremos empezar a hablar de un tóxico muy común: los Alquilfenoles. Un grupo de químicos, entre ellos los Nonilfenoles (NPE) extremadamente peligrosos y que pueden liberar aminas cancerígenas, los octilfenoles y etoxilados, todos ellos usados en los procesos de lavado y teñido.

Los Alquilfenoles son altamente tóxicos para la vida acuática, persistentes en el medio ambiente, es decir, no se biodegradan o tardan muchísimo, y bioacumulativos (que se acumula en el organismo vivo y se propaga por la cadena alimentaria). También, al tener una estructura similar a las hormonas naturales, pueden llegar a crear disrupciones de carácter sexual en algunos organismos como es el caso de la feminización o hermafroditismo en peces. Diferentes investigaciones asocian también los alquilfenoles con problemas relacionados con la fertilidad, el desarrollo y la leucoderma.

Desde Organic Cotton Colours queremos arrojar un poco de luz y atención hacia este tema sin ningún tipo de pretensión científica. Toda la información utilizada para realizar este post proviene de los informes de GreenPeace para su campaña Detox y de los artículos al respecto de SlowearProject y FashionUnited.

En el próximo post, hablaremos sobre los Ftalatos y Colorantes azoicos.